Una caótica masa de agua ascendió desde la mohosa loza hasta un rostro que luchaba contra sus sueños. La piel somnolienta se colapsaba ante el repentino cambio. Sintió su existencia sin quererlo. Legañas infinitas se materializaron en sus lagrimales. Sus viejas manos luchaban pateticamente por contener el torrente de agua. De repente, todo su cuerpo retomó el peso de la inconciencia de quienes abandonan su lecho antes de tiempo. Aquel líquido, segregado por las mucosas de sus párpados, casi tapió sus ojos. Las cañerías anularon su grito mientras su mano giraba endeble. Todo era calma. El hilo incandescente de la bombilla volaba a su alrededor diluyendo todo orden cromático en su retina sellada. La fría cerámica del lugubre cuarto de baño se desplazaba a lo largo de la planta de sus pies. El frío se iniciaba en el pulgar para derramarse después por el resto de los dedos hasta desbordarse en el talón. Al instante siguiente el azulejo abandoba sus dedos en la fría y triste melancolía de quien se sabe insignificante. Todo su ser se detuvo entonces sobre el talón y, tras desaparecer la luz y todo rastro de colores voladores, repitió hasta veinte veces este absurdo ritual de péndulos asíncronos. Cada vez mas lejos de este mundo. Cada vez más incosciente. Cada una de las veinte veces con una imperceptible variación. Sus rodillas y sus manos se plegaron al borde de una cama deshecha hasta alcanzar el suelo. El inhumano zumbido del despertador comenzó . Aquel hombre triste se descubrió en el suelo mientras una de sus piernas se elevaba anudándose, como quien baila un tango ebrio, con sus sábanas de franela azul. Cerró los ojos al despertar, en el mismo instante en el que el despertador se detuvo tal y como lo había hecho los últimos dos mil días de su vida.
Leído con detenimiento se aprecia aún mejor la violencia que hay que hacer a nuestro sentido del tiempo para escribir esto. Un ejercicio de un rigor -casi fenomenológico-que abruma. (Dos erratas: “cama deshecha” y “sus sábanas”.)
Gracias. Ya lo he corregido.
Ahora ya no me he perdido, y me ha gustado. A veces es muy diferente oír algo a leerlo uno mismo.
Tienes premio. Entra a mi blog.
Me has alegrado este día de resaca.
Creo que era Voltaire quien decía que la escritura es la pintura de la voz, le viene como anillo al dedo a este blog.
Hola, futuro funcionario. ¿Qué tal van esas oposiciones? Bueno, que me he hecho un blog y te he añadido a mi blogroll
. Saludos y ánimos!!
Ay, que no te he puesto la dirección :-S: http://www.chinchesenelespejo.wordpress.com
A ver, soy tonta… me acabo de dar cuenta de que la dirección aparece sola (que cacharro más listo) y de que no te he dicho que soy Paula xDD.